Inicio » Los gatos de Eli » Ágata escribe

Ágata escribe

Eli

Hola, soy Lola; bueno, ahora me llaman Ágata. Ya llevo dos meses con mis nuevos papis y aunque los primeros días estaba un poco asustada y cuando me sacaban de mi habitación me volvía corriendo a refugiar allí, ahora no me da miedo nada y campo por toda la casa tan feliz.

ÁgataUna de las cosas que más me gustan es hacer rabiar a mi gati-hermano Pelayo y pelearme con él. A veces solo son juegos, pero nos ponemos tan brutitos que parecen peleas de verdad y mis papis nos chistan para que nos separemos. Él es más grande que yo y tienen miedo de que me pueda hacer daño, pero yo sé defenderme muy bien y nunca salgo perdiendo; al contrario, siempre le gano, y luego hacemos las paces y nos ponemos a dormir juntos, uno al lado del otro o abrazados.

Tengo también una gati-hermana que se llama Mimosa, pero con ella no me meto, no porque le tenga miedo (somos del mismo tamaño), sino porque ella es la mayor y le debo un respeto. Además me ha dicho que no le gustan las peleas, que ella solo quiere jugar, así que yo la respeto. Me gusta dormir al lado de ella también, sobre todo a la hora de la siesta, o los tres juntos en la misma cama, aunque a veces me pongo encima de mi mami porque sé que a ella le encanta. Otra cosa que me gusta mucho son los mimos, que me acaricien y me den besitos y hasta me dejo coger si me pillan en buen momento.

Hace unos diez días han traído a casa a otra gatita a la que llaman Dama. Estaba en la calle y debe de estar un poco malita, porque la tienen en la habitación donde estuve yo al principio (que es como una enfermería de gatos) y veo que están muy pendientes de ella y que mi mami siempre está mirando cómo hace la caquita (qué raros son los humanos a veces).

No sé si luego va a ser gati-hermana o se irá a otra casa, pero por si acaso yo le gruño para que sepa quién manda aquí. Eso lo hago cuando ponen una especie de reja en la puerta para que no entremos a esa habitación, pero nos podemos ver y oler. Es muy grande y tengo que asustarla un poco por si acaso se queda para siempre; lo que pasa es que no se asusta nunca aunque le gruño y Pelayo me ayuda bufándole.

Es muy tranquila y mis papis dicen que es un cielo de gata; sin embargo a mí me dicen que soy un terremoto, pero es que yo soy cachorra aún y tengo mucha energía. Como muchísimo pero corro y juego mucho también, así que no me pongo gorda. Dicen que soy muy guapa y debe de ser verdad, porque me hacen muchas fotos. También se ríen mucho con las cosas que hago, aunque no entiendo por qué, ya que solo hago cosas de gatos, pero a ellos les da mucha risa.

La verdad es que estoy contenta con mi nueva familia y prometo portarme bien con Dama cuando nos dejen estar juntos.

Hasta otro día.

04-03-2012