Inicio » General » Mila sobrevivió a ocho pisos

Mila sobrevivió a ocho pisos

Coco

Mi gata Mila, cuando iba a cumplir un año, se cayó desde la ventana de la habitación de mis padres... En ese momento mi madre entró en mi habitación y me lo dijo. Casi me da algo.

Mi padre bajó a por la gata. Mi hermano y yo la envolvimos en un jersey y salimos en busca de un veterinario. Por suerte había uno cerca de mi casa. La gata estaba muy mal, incluso hubo un momento en que parecía que agonizaba en brazos de mi hermano.

El veterinario enseguida la atendió. Al principio parecía que iba a quedar paralítica, incluso esa tarde estuvo muy mal. El veterinario me había preparado para lo peor. Al día siguiente volví con mi madre, entré en la sala y vi a mi gata en el arenero. Cuando me vio maulló y lentamente se me acercó, me agaché y se puso a mi lado. Se me caían las lágrimas. Le colgaba un poco la piel porque había quedado muy delgada, pero estaba bien. No se había roto nada, ni un diente, solo un esguince. La llevé a casa y se recuperó muy bien.

Han pasado ocho años y todavía se sigue asomando a la ventana, y cuando lo hace me da un vuelco el corazón. Quedó muy bien, pero a veces tengo la sensación que se comporta como un gato bebé y no como un adulto. Por suerte ahora contamos entre risas cómo fue la caída, y tengo muy claro que donde yo vaya ella va conmigo.

09-12-2004