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En fin... se hacen querer

Abigail y Rafa. Sevilla

Si tratáramos ahora de imaginarnos nuestra vida sin estas dos "frescas" de Bonnie y Yuri sería difícil concebirla. Por eso no llego a entender, ni quiero, a aquellos desalmados que abandonan en una cuneta a estas bellezas de la creación.

BonnieEn esta foto de cabecera os quiero a presentar a mi gata Bonnie (en reconocimiento a la niña de Lo que el viento se llevó). Fue la segunda en ser adoptada (después os hablaré de la puñetera de mi gata Yuri).

Fue uno de esos días en que, paseando por un centro comercial, hice caso a mi mujer y nos asomamos por una tienda de animales (donde por cierto compré a la primera), y claro está, ahí estaba ella como se aprecia en la foto.

Imaginárosla de pocos meses a dos patas y lanzando esa miradita. El segundo error fue el tomarla en brazos y la muy sabihonda se puso a ronronear. El final ya lo sabéis... ¡Tenemos un nuevo miembro en la familia!

¿Cómo la describiría? Es el miembro más cochino, ya que no le gusta lavarse mucho y mucho menos que la cepillen. Y tiene más actividad que una anémona de mar, pero se hace querer. Por cierto, entre sus características está roncar y servir de despertador por las mañanas. Algo de agradecer.

YuriEn cuanto a la Yuri, yo la definiría como la guiri de la familia, ya que su vida transcurre entre la latita del desayuno de las 9:30 h de la mañana y, posteriormente, el baño de sol que se toma en la silla que se sitúa para este fin delante de nuestro ventanal.

Y, por supuesto, no bromeéis con el tema de la comida; esta gata tiene un horario muy estricto: como ya os he dicho, por la mañana su latita tiene que estar a las 9:30 h; al mediodía, a la hora en que ella ve que estamos comiendo, y por la noche a las 21:30 h. Y por supuesto a una temperatura óptima; si no, ya sabéis, nos hace señas con la patita de que nos la comamos nosotros. Pero qué os podemos decir a los amantes de estas criaturitas; no hay duda de que se hacen querer.

Si mi mujer y yo tratáramos ahora de imaginarnos nuestra vida sin estas dos frescas sería difícil concebirla. Por eso no llego a entender, ni quiero, a aquellos desalmados que abandonan en una cuneta a estas bellezas de la creación.

Gracias por todo, Yuri y Bonnie.

29-02-2008